domingo, 29 de mayo de 2011

Hablando con el otro: estrategias didácticas.

Partiremos de la concepción del hombre como ser social, ya que lo social en el hombre forma parte indisoluble de su propio proceso de adaptación, este proceso de “hacerse” hombre es lo que se califica como hominización. Los seres humanos llegamos a ser lo que somos a través de la sociedad y la cultura, aprendiendo a moldearnos a nosotros mismos con el lenguaje, los conocimientos, las costumbres y las formas de comportamiento que se empiezan a imitar y asimilar desde los primeros meses de vida, ahí es donde surge la importancia de la escuela aunque es la familia y la comunidad quien lo inician.
Toda esta acción es lo que conforma la cultura, LINTON en Cultura y personalidad (1945) proponía definirla de manera más elemental y sintética como “la configuración de la conducta aprendida y de los resultados de la misma, cuyos elementos comparten y trasmiten los miembros de una sociedad.” Por ello si consideramos que la cultura…
a)      es básicamente una característica de los seres humanos.
b)      es el factor fundamental de la sociabilidad humana, y solo puede desarrollarse en sociedad.
c)      es una adquisición, constituye algo que es innato al hombre, lo que supone que los rasgos culturales son asumidos por medio de procesos de aprendizaje y socialización.
d)      está articulada institucionalmente de forma que en toda sociedad existen pautas culturales establecidas.
Bajo esta concepción del hombre como ente social y cultural surge la historia como ciencia que estudia todo lo que en su ser y hacer diario va conformando un pasado, aunque la historia no es una ciencia del pasado, sino del hombre y como éste no es individual, si no social debe integrar todos los aspectos, religiosos, culturales, sociales en los que se desenvuelve. Queremos saber cómo fueron las sociedades del pasado, para que podamos entender cómo funcionan en la actualidad. Por eso la historia debe ser objetiva, pero difícilmente lo es, para éste término se utilizó, la historia oficial: " la historia que escribe el pueblo vencedor, desde una postura gubernamental, donde se resaltan unos hechos y esconden otros que no interesan ser revelados por los que la redactan” y es en estos momentos de ebullición cultural que como docentes debemos buscar alternativas didácticas para que la historia sea analizada desde una perspectiva crítica donde podamos tener conciencia de la importancia de nuestro tiempo terrenal, como una huella en la historia.
Nuestra educación en la sociedad abarca más que la sola instrucción escolar. Los individuos adquieren sus normas de conducta, sus técnicas, sus actitudes y opiniones, y sus sistemas de valores en distintas fuentes, entre las cuales, la escuela desempeña a menudo un papel secundario. Estas fuentes son, entre otras, la familia, que ejerce un control casi exclusivo sobre el niño durante sus primeros, y quizá más importantes años formativos; los amigos, asociados y compañeros de la misma edad, cuya influencia sobre el individuo es considerable a lo largo de la mayor parte de su vida; y los medios de comunicación -esto es, los periódicos, las revistas, los libros, la radio, la televisión y el cine-, influencias que desempeñan un gran papel en la formación y conformación de las actitudes, opiniones y sistemas de valores.
Y es en estas circunstancias que Ana Ma. De la O. Castellanos apuesta al empleo de la tradición oral como recurso didáctico para conocer la historia regional, ya que la tradición oral es la historia de un pueblo, de una sociedad que avanza a través de sus vivencias y sus tradiciones. Es una comunicación que tiene determinadas características que la definen ante otro tipo de comunicaciones orales: es también verbal e inmediata, pero sus significados, a la vez que son presentes, provienen desde formas de conocimiento fraguadas en el pasado con intención de futuro. Es un puente vivo desde un más allá hacia otro más allá. La tradición oral, como una forma verbal de la comunicación, establece una especie de juego de permanencias en el tiempo. Es un presente continuo donde se conjuga el pasado y el futuro.
Otra propuesta planteada es la de Chantal de Tourtier-Bonazzi “El desarrollo de la entrevista” donde se establece la riqueza del contacto directo con tu semejante, sin embargo a mi juicio, una de las estrategias más difíciles ya que se debe considerar el rapport para lograr una comunicación efectiva, exige en el entrevistador paciencia, respeto, habilidad y conocimiento de sus propósito para lograr confrontar al entrevistado con su propia reflexión y evitar la disgregación del recuerdo. Un entrevistador oral puede construir un cuerpo a partir de un gran número de testimonios sobre un determinado tema. Se considera pertinente evitar cualquier interferencia emocional que pueda alterar el testimonio por lo cual las entrevistas pueden respetar el ambiente del entrevistado y de ser posible recoger testimonios en materiales concretos, visuales, etc., que respalde lo manifestado. Para que la entrevista resulte exitosa es primordial tener una guía, qué como tal, permita orientar la charla pero jamás que nos limite a un intercambio banal, frio de opiniones, por el contrario que nos de la pauta al fin pretendido permitiendo descansos y atajos. El carecer de ella nos llevaría a una entrevista sin dirección, que posiblemente se quede en una charla de café. Y es en esta estrategia donde el hombre enfrenta la otredad, es decir, acepta que su individualidad es una realidad plural y que detrás del hombre que piensa se esconde otro que mantiene una vida "ilógica", que sostiene a menudo lo que la razón reprueba. (Ociel Flores).
La entrevista no termina en la oralidad, tiene que plasmarse en un texto por lo que surge la transcripción y es ahí donde se enfrentan historiadores y archivistas, los primeros analizan el contenido del discurso les gustaría disponer en los archivos de los trascripciones en cambio los archivistas solo transcriben. Por lo que resulta conveniente conocer y respetar ciertas reglas de transcripción:
·        Debe realizarse lo antes posible y por el propio entrevistador
·        Los pasajes poco audibles deben colocarse entre corchetes
·        Las dudas, silencios, rupturas sintácticas señalados por puntos suspensivos
·        Las personas nombradas, si se precisa la discreción, designadas por iniciales
·        Las itálicas serán utilizadas para anotaciones como –risas-
·        Las palabras expresadas con una entonación fuerte se imprimirán en caracteres gruesos
·        El texto deberá ser organizado en párrafos, cuidando el uso correcto de la puntuación para lograr una buena comprensión. Se sugiere el empleo de subtítulos.
·        Los errores por parte del entrevistado: fechas, nombres propios… se corregirán en nota.
En sí la entrevista permite recrear la historia oral desde diferentes perspectivas: formar, coordinar, suscitar y conservar la concepción actual pero conviene determinar una solo para logar tomar conciencia de la necesidad de actuar y luego actuar.
Por su parte Valadez Arredondo nos muestra como la influencia de la oralidad cambia las vivencias e intenciones con las que nos apropiamos de la historia, muestra como la escuela parece estar desinteresada en hacer  historia, en establecer lazos entre la cultura vivencial de la académica.
Manuel Moreno quien hace un llamado pertinente al decir que la historia se puede estudiar en el sentido vertical pero que resulta más rica cuando se enfoca horizontalmente, reconociendo la simultaneidad de los acontecimientos en diversos ámbitos, aunado a esto señala que la época actual puede provocar confusiones dado el ritmo acelerado de desarrollo y globalización mundial. Por lo que los docentes debemos apoyar en la organización de estos contenidos.
Finalizaré con un fragmento del plan 2009… para recordar que “La enseñanza de la historia en la educación básica busca el desarrollo de nociones y habilidades para la comprensión de sucesos y procesos históricos en la localidad, la entidad, el país y el mundo; la interrelación entre los seres humanos y su ambiente a través del tiempo; la generación de habilidades para el manejo de información histórica; el fomento de valores y actitudes…que…la enseñanza de la historia formativa debe transitar de una historia factual a una historia explicativa que privilegie la reflexión crítica y las interrelaciones en los acontecimientos. Desde esta perspectiva la historia contribuye a la adquisición y fortalecimiento de valores y a la afirmación de la identidad nacional en los alumnos; además aporta conocimiento histórico que permite entender y analizar el presente, así como planear el futuro. De esta manera, el alumno se aproxima a la compresión de la realidad y se ubica como parte de ella, como sujeto histórico. Enseñar historia de esta forma permite hacer del aprendizaje un proceso de construcción permanente tanto personal como social.”

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